El hecho de encontrarnos a Morgan Freeman en una pelicula, suele despertarnos el interés y la curiosidad... algo así como ver un partido de Pau Gasol... sabes que algo bueno puede ocurrir...

El entrenador de este equipo, el director Bruce Beresford, cuya memorable colaboración con Freeman me dio un montón de alegrías en "Paseando a Miss Daisy", vuelve a reunirse con su estrella y le ayuda en las labores defensivas John Cusack...

Los dibujantes de las jugadas, también proceden de Australia y son los desconocidos guionistas Stephen Katz y John Darrouzet quien relatan una trama flojita pero convincente...

¿Y cómo se desarrolla el partido?

Bueno, Frank es un misterioso "mercenario" que lidera un equipo encargado de matar a personas "señaladas" por la mano en la sombra del Poder en EE.UU.

Al mismo tiempo Cusack y su hijo (Jamie Anderson) se marchan de acampada y las circunstancias les harán que ambos sean los encargados de custodiar a un esposado Frank a través del bosque, y perseguidos por el resto de mercenarios...

Todo lo demás es entretenimiento y un puñado de situaciones más o menos creíbles con tres o cuatro escenas de excelente tensión y algún que otro personaje que aporta un media sonrisa al argumento ( el jefe de policía, por ejemplo... )

Suena tópico, pero es un film sin otra pretensión que relatar en clave de thriller unos hechos intrigantes que entretienen y convencen, lo cual no es poco para los tiempos de creatividad que corren...