Descubrí el libro de Alberto Méndez "Los Girasoles Ciegos" al tiempo que José Luis Cuerda asombraba en las candidaturas a los Goya por su película, y se recordaba en todos los medios al maestro Rafael Azcona...

No tuve que esperar mucho para disfrutar de la película, bueno, pasarlo bien, lo que se dice divertirse, tururú... esta película es para armarse de paciencia y no maldecir aquellos años que bien enterrados están, donde el qué dirán, y el omnipresente clero gobernaban la razón, la educación, y tristemente la justicia, frente a las personas que opinaban diferente, o al menos, las que lo expresaban en alto o las escribían en publicaciones que eran censuradas por el "régimen"...

Lo mejor del filme, sin duda es esa magnífica Maribel Verdú, eterna candidata que un año más se va con las manos vacías de los Goya... También está a la altura la espléndida realización, pero se echa de menos las buenas actuaciones del resto, más ritmo, más contrastes con la tristeza que inunda el plató y que se acaba contagiando...

Menos mal que al día siguiente vi la mejor película española en muchísimo tiempo, y que paso a comentar en breve...