“Grasa Vegetal Parcialmente Hidrogenada” es algo que leemos en los envases junto a colorantes artificiales y que encierra muchas dudas debido a su prohibición en algunos países. Por Internet circulan muchos bulos y nada más lejos de este post es crear confusión, sólo se exponen datos estudiados en portales de medicina de diversos estados miembros de la Unión Europea y EE.UU o Canadá.


En la mayoría de los grandes mercados, el etiquetaje encierra un sinfín de ingredientes, conservantes, colorantes y especias que no siempre son admitidos dependiendo del país donde se viva.


Por ejemplo la Grasa Parcialmente Hidrogenada puede disparar el nivel de colesterol a pesar de prolongar la “vida” del producto que consumimos y dotarlo de una textura magnífica.


Hasta dentro de unos años no se completarán varios estudios de incidencia cancerígena, pero quizá sea tarde ver la conclusión pues desde los años 90 las consumimos a mansalva.


Las grasas son parte imprescindible de las membranas celulares del organismo, pero las denominadas “GRASAS PARCIALMENTE HIDROGENADAS” provocan que nuestro cuerpo construya hormonas y paredes celulares algo defectuosas. Su incidencia se ha probado incluso en embriones y fetos no nacidos.


En EE.UU quien consume estas grasas tiene un 66% más de posibilidades de sufrir enfermedades coronarias, por eso desde 2007 ciudades como Nueva York, Chicago o San Francisco las retiraron de restaurantes, pizzerías o panaderías.


¿Dónde se encuentran? En Galletas, Empanadas, Tartas Prefabricadas, Precocinados frescos, Bollería industrial, algunos helados, desayunos no biológicos, margarinas (No en mantequilla), quesitos, hamburguesas (según las marcas)…


¿Y Qué hay de los Colorantes? Aquí estamos en el terreno de chucherías y refrescos…


E-122 (Azorrubina), E-124 (Rojo Cochinilla), E-129 (Rojo Allura), E-250 (Nitrito de sodio), E-252 (Nitrito de Potasio), E-951 (Aspartamo) E-952 (Ácido Ciclámico), E-954 (Sacarina y sus sales de sodio, potasio y calcio ) están prohibidos en lugares como Islandia, Finlandia, Dinamarca, Gran Bretaña, Francia, Japón, Canadá y EE.UU…


Empresas como La Bella Easo, Nutella, Kellogg’s, Nestlé, Cadbury o Schweppes están retirando masivamente muchos ingredientes en tela de juicio.


Me pregunto si estos estudios están sesgados, pero tantos países prohibiendo sustancias no es buena señal y quizá España debería exigir, además de la información de la etiqueta, que está dando buen resultado, que se controle su producción.


He leído en varios diarios que muchas multinacionales podrían alterar su producción y beneficios si deben incorporar productos más beneficiosos para el organismo, pero más caros para su bolsillo, porque por ejemplo, si no llevan estos conservantes o las grasas parcialmente hidrogenadas, el producto podría saber distinto o durar menos…


Y a partir de aquí, que cada persona decida, yo llevo un año y medio mirando el etiquetado y aseguro que los alimentos y bebidas que consumo, no han perdido sabor, color, tacto, ni han encarecido mi bolsillo…