Si hay algo maravilloso en el mundo del Cine es la imaginación para crear personajes, mitos, argumentos, ideales, valores y muchísima magia.


Últimamente, me hacía mucha falta alejar el trabajo y esta semana he empezado el relax disfrutando del Cine y de uno de mis personajes favoritos, Indiana Jones.


La cuarta entrega de Lucas & Spielberg es espectacular, divertida, ingeniosa, te sientes como si estuvieras en casa nada más comenzar la música a llenar la escena…


Cierto es que el final ha sido muy criticado, pero recuerdo leer reseñas de prensa acerca de lo absurdo del Santo Grial o lo excesivamente místico del Arca de la Alianza…


No será en este post donde se publiquen los últimos 10 monutos de “El Reino de la Calavera de Cristal”, pero he de adelantar, que no es tan malo como lo pintan… (si hubiérais leído a algunas personas “expertas” tirar por tierra el argumento de “Matrix” o defenestrar a ET lo entenderíais…)


Harrison Ford, su látigo, su cazadora y sombrero, su aura, todo en él es el ocaso de una forma de hacer Cine que está desapareciendo… Yo he disfrutado muchísimo con Indiana, con Star Wars, con los Goonies, con Superman con los Encuentros en la Tercera Fase, con ET… y ahora hay mucho ordenador y poco entretenimiento…


Hace años Stephen Sommers rescató ese espíritu perdido en la conocida saga de “La Momia” y por supuesto “El Señor de los Anillos” ha demostrado que el Cine de Aventuras de siempre puede ir ligado a las pantallas azules de efectos especiales dejando intacta la magia y la aventura que desprenden estas historias…


Las actrices y los actores interpretan de forma convincente su papel, pero sinceramente, lo mejor de la peli es el icono Indiana Jones, es el conocimiento de quién está detrás del proyecto y por supuesto, es la sensación de formar parte de una esencia y unas cualidades para crear Cine comparable al sentimiento que despierta una buena canción de los Stones entre tanto rockero prefabricado que existe en las radiofórmulas…


Por cierto, os echaba de menos…