Roma es una ciudad extraordinaria en muchos sentidos, porque tiene la virtud de conservar entre los pliegues de su piel relieves asirios, frisos egipcios, columnas griegas, casas y mercados de épocas imperiales de esplendor, insignias fenicias, cristianismo ortodoxo, católico, cuadros renacentistas, esculturas tan humanas y expresionistas como la vida misma, modernas construcciones de viviendas, firmas internacionales de moda, un idioma cercano a España, sencillo de comprender y pronunciar y unas personas en su gran mayoría extrovertidas, amables y muy, pero que muy orgullosas de pertenecer a Italia…

Durante una semana tuve el placer de estar presente en su vida. Antaño, Roma fue una idea, un estilo de vida, un modelo a seguir para las civilizaciones que en esos tiempos poblaban nuestro mundo.

El Vaticano es, a día de hoy, el lugar más visitado de Italia. Sus impresionante Museos cuentan con restos etruscos, asirios, fenicios, griegos, troyanos, persas, y por supuesto, tienen en sus paredes varias joyas del esplendor renacentista, cuya cima es, para la mayoría de los entendidos, la Capilla Sixtina de Miguel Ángel.

Ya comenté en este foro la historia de esta sala, pero estar allí, presenciar tan magna y elaborada creación es, sencillamente una sensación que no olvidará cualquier persona que mire desde el centro de la Capilla.

Caravaggio, Rafael, Veronés, Muzziano, Tiziano, las salas del Papa Alejandro VI ( de los Borgia ), la Salas de los Mapas, la Biblioteca, las Vidrieras, la Simbología presente en cada mármol…es un lujo que sólo cuesta unas 2.000 de las antiguas pesetas, a cambio, de contemplar durante 3 ó 4 horas, una vasta reconstrucción de la Historia.

Junto a los Museos Vaticanos, entramos en la Cuna del Cristianismo Católico, la Basílica de San Pedro, que se alza en el lugar donde lo mataron. Es la más brillante demostración de refinamiento y con diferencia la iglesia mejor cuidada que mis ojos han podido contemplar…Las Columnas de la época Salomónica que conforman la Tumba, tienen un valor incalculable…Las esculturas, relieves, frescos y mármoles que decoran el interior te dejan hipnotizado durante toda la visita, irremediablemente, empiezas a enamorarte de Miguel Ángel, de Gian Lorenzo Bernini, y, opiniones religiosas aparte, te sientes en el Cielo…

Llama poderosamente la atención La Piedad de Miguel Ángel, la Tumba de San Pedro y, una vez subidos los 551 escalones, las estupendas vistas de la ciudad, así como poder echar una panorámica interior desde la elipse donde se supone que coronaron al gran Carlomagno…

Roma elevó el Altar de la Patria de la Plaza Venecia en homenaje al Soldado Desconocido, a pesar de estar presidido por una estatua ecuestre del padre de la Patria, Vittorio Emmanuel II. En su interior hay un museo del ejército, la historia de Italia, y en el exterior, unas fotografías magníficas de los adyacentes Foros Imperiales, donde sólo puede verse una ínfima parte del esplendor de esta civilización.

Me vienen a la cabeza unas cuantas informaciones cuando repaso mentalmente el viaje. Recuerdo que fue interesante detenerse en Iglesias como Santa María Degli Angelli, Santo Apóstol, la de Ambrosio e Carlo, la de Sant Luigi de Francesi ( con unos Caravaggios sensacionales ), la de Minerva ( con un obelisco que descansa sobre un Elefante, obra del inmenso artista que es Bernini ), la de San Ignacio ( que tiene una maqueta en cuya base están representadas pequeñas muestras en madera de todos los tipos de iglesias que hay en el mundo ), la Trinidad del Monte ( situada en la abarrotada y típica Plaza de España), Santa María del Pueblo ( considerada el Primer Altar de la Cienca y llamada así porque fue sufragada por todos los habitantes y en cuyo interior, reformado por Bernini, descansan Caravaggios y una tumba piramidal del propio Gian Lorenzo que hará las delicias de los lectores de Dan Brown…), Santa María la Mayor ( sufragada con el primer oro traído de América por los Reyes Católicos y construída sobre más de 40 columnas de los mármoles más robustos y elaborados ), San Pietro in Vincoli ( creo que aquí descansa Julio II, aunque todos vamos a ver al Moisés de Miguel Ángel, ese que cuentan las malas lenguas, que le quedó tan perfecto, que cuando terminó, le propinó un martillazo en la rodilla… ), y por último escribiré sobre Santa María en Cosmedin, famosa por tener La Boca de la Verdad, un gigantesco medallón del Templo de Ceres ( hace unos 2.500 años según decían los letreros ) tomado por un severo juez al que no se podía mentir, o perdías tu mano…

Hay otras estancias que no pueden perderse de visitar, como el Panteón, un templo circular que alberga a los padres de la Patria Vittorio Emmanuel y Umberto I, Margarita de Savoia y el renacentista y creativo Rafael.

Llaman la atención las Plazas de España, la Plaza Colonna donde está la Columna de Marco Aurelio, egipcia, labrada milimétricamente con perfección, y la más popular, la Piazza Navonna, donde hacen unos helados exquisitos de decenas de sabores…

En esta última Plaza en forma de Circo ( antes era el Circo de Domizziano ) se puede ver la Fuente de los 4 Ríos, que por aquel entonces eran el Nilo, el Ganges, el Río de la Plata y el europeo Danubio, y frente a ellos la Iglesia de Sant Agnese, una mujer que, por lo visto cuando iba a ser desnudada y vejada, sus cabellos crecieron hasta cubrirla por completo, y en ese lugar, levantaron en templo. La sala más visitada de la Iglesia, es donde está su cabeza ( como somos los humanos…)

Villa Borguese está junto a la Plaza del Pueblo, la mandó edificar el cardenal Escipión Borguese, casado con Paulina Bonaparte ( menuda pareja…) Este lugar está repleto de arboledas, flores, edificios singulares, pequeños templetes, un lago, muchísimas fuentes y una Galería donde acabas rendido a Bernini. En su interior, plagado de frescos, relieves, mosaicos y esculturas de todas las épocas, destacan Apolo y Dafne, David (el de Goliath), El Rapto de Proserpina ( las tres de Bernini ), está el cuadro de Tiziano “Amor Sacro y Amor Profano”, y “El Entierro de Cristo” de Rafael…

Otro símbolo de Roma es el Coliseo, ideado en época de Vespasiano y reconstruido de las llamas de Nerón por el magno Tito. El Coliseo homenajea los estilos griegos en cada piso, Cuentan las guías que se inudaba en los primeros tiempos y se celebraban batallas navales para diversión del público. Cuando se remodeló y se construyeron los sótanos, esto dejó de celebrarse. Incluso fueron precursores de las Plazas de Toros cubiertas, puesto que enormes telares cubrían todo el recinto en las horas de sol. Gladiadores y fieras se batían en terribles duelos que toda persona puede recrear viendo la película El Gladiador, con un Russell Crowe en estado de gracia…

Junto al Coliseo, destaca el Arco de Constantino y sus gigantescos mármoles y medallones que resisten el paso del tiempo.

El Castillo de Sant Angelo está coronado por un Ángel, dicen que es San Miguel, y en el interior, aparte de salas de frescos y esculturas barrocas se sube a un techado sobre el que se dominan las panorámicas sobre el onduleante río Tevere.

Mención especial merece el Palacio Barberini o la Fuente del Tritón de Miguel Ángel, y seguramente se me escaparán docenas de lugares importantes que no tuve tiempo de visitar o desconocía, pero he dejado para el final mi lugar favorito, la romántica Fontana de Trevi, aquel lugar mil veces visto en La Dolce Vita, donde tirar una moneda de espaldas a la misma, significa que tus pasos te llevarán de nuevo, como todos los caminos, a Roma. Es curioso ver la cantidad de gente que se concentra aquí a cualquier hora del día o la noche ( yo estuve unas cuatro ocasiones en una semana…y hacían unos helados a la altura de los de Piazza Navonna ).

Trattorias, pizzerias, puestos callejeros de láminas, collares, estatuillas, libros y demás recuerdos, así como centenares de fuentes que saciaron mi sed y me salvaron del calor serán pequeños detalles que no olvidaré, así como el Café Capuccino Vienés que degusté en la Galería Alberto Sordi y que ha sido el mejor de mi vida…

Arrivederci Roma!!!